La vez que Blind Faith, el supergrupo de Eric Clapton, quemó un disco de Bee Gees

Fernando Guerrico

No muchos recuerdan que los Bee Gees eran una banda de cinco miembros. Al momento de su primer lanzamiento internacional, Bee Gees 1st (1967), el grupo estaba integrado por los hermanos Gibb (Robin, Maurice y Barry) y los australianos Vince Melouney y Colin Petersen.

Vince abandonó la agrupación a finales de 1968, en medio de las grabaciones del que muchos consideran la obra cumbre de los hermanos, Odessa (1969). Este lanzamiento tensó las relaciones entre los Gibb, y propició la salida de Robin poco después de su salida a la venta en marzo de 1969. Los Bee Gees volvían ahora a su original formación de tres miembros.

A comienzos de ese mismo año fue publicado el último álbum de CreamGoodbye. Previo a su grabación, la banda integrada por Eric Clapton, Ginger Baker y Jack Bruce había finalizado una gira de despedida en 1968 y habían vuelto al estudio con la decisión de que este sería su último álbum.

Una vez publicado, Clapton se encontraba por primera vez sin banda. Durante los últimos meses de 1968 y principios de 1969, se había reunido ya varias veces con su amigo Steve Winwood, miembro activo de Traffic. De la química entre ambos surgió la idea de formar un nuevo grupo. A los meses se sumó Baker a las zapadas, y entre ellos discutieron la posible formación de un nuevo proyecto. Pero Clapton no estaba muy convencido de la presencia del ex baterista de Cream ya que habían prometido a Bruce que si alguno de ellos se reunían debían estar los tres. Finalmente, la promesa no se cumplió y Baker se quedó. La formación de una nueva banda fue anunciada al poco tiempo, con la llegada de Ric Grech, bajista de Family. Así se había formado el nuevo supergrupo: Blind Faith.

Las expectativas eran altas. Tener, por sobre todo, a los ex miembros de otro supergrupo como Cream nuevamente reunidos era nada menos que emocionante. La prensa y el público estaban ansiosos de la magia posible del cuarteto.

Al poco tiempo, Blind Faith ya tenía pactada su fecha de presentación en sociedad. Sería el 7 de junio de 1969, en Hyde Park. Una vez llegado el día, la banda se encontraba en la oficina de su representante, Robert Stigwood. “Stiggy”, como solían llamarlo, había sido representante de Cream y para ese entonces también se encontraba representando a los Bee Gees.

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Esperando al aviso de Stigwood para partir hacia el show, la banda se encontraba a solas junto al DJ de radio Jeff Dexter. Según recordó Dexter a la revista MOJO, para matar el tiempo de los nervios y la ansiedad, Ginger Baker no tuvo mejor idea que hacer una broma pesada. Abrió algunos de los cajones de la oficina y se encontró con un acetato de las recientes grabaciones de los Bee Gees. Entonces lo agarró y lo prendió fuego. Una vez envuelto en llamas los miembros de Blind Faith estallaron de risa hasta que hecho cenizas volvieron a guardarlo en su respectiva caja. Minutos después, salieron a dar el recital de sus vidas.

Blind Faith hizo su debut en los escenarios a lo grande, digno de un supergrupo: alrededor de cien mil espectadores se reunieron en Hyde Park para asistir al que fue uno de los shows más memorables de la época. El line up estaba conformado, además, por King Crimson, The Soft Machine, y The Rolling Stones —quienes encabezaban el evento— entre otros. El evento superó ampliamente en convocatoria a su edición inaugural de 1968, que protagonizaron unos recién iniciados Pink Floyd y Fleetwood Mac, entre otros.

El recital brindado por el cuarteto fue grabado por orden de Stigwood, quien le encargó al realizador australiano Peter Clinton su filmación en 16mm. Fue publicado por primera vez oficialmente en 2005 bajo el nombre de London Hyde Park 1969.

Pero el nexo de estas dos bandas no termina ahí.

Las grabaciones quemadas por Baker eran presumiblemente del nuevo disco de los Bee Gees, Cucumber Castle, que salió recién en 1970. Stigwood tenía preparado la primera participación en un film por parte de los hermanos Gibb. El extraño largometraje, también titulado Cucumber Castle, fue escrito por los últimos miembros restantes de los Bee Gees, Barry y Maurice Gibb (Colin ya no era más parte de la banda). Grabado en 1969 y transmitido por la BBC a finales de 1970, participan, además, la cantante Lulu —en ese entonces casada con Maurice—, y algunos actores de renombre como Frankie Howerd y Spike Milligan. Hacia el final hace su gran aparición, un extracto de aquella legendaria presentación de Blind Faith —el único dado en su tierra natal— interpretando “Well Alright”.

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