Lucía Klein: «De golpe se me acomodó todo lo que estaba enroscado»

Fernando Guerrico

«Es el resultado de un medio año muy revolucionado en lo personal. Más allá de la pandemia y la cuarentena, me pasaron muchas cosas juntas. Adopté un gato, conseguí laburo, me mudé a mi ex barrio, y en soledad acompañada me reencontré con la composición –recuerda Lucía Klein-. Venía de un año turbio, con idas y vueltas medio traumáticas, con amores y desamores, y de golpe se me acomodó todo lo que estaba enroscado, se desenredó, se desató algo. Eso es ‘Mapa’, un conjunto de sentimientos que andaban desparramados y que muy naturalmente tomaron forma. Una forma sin forma, como dice la canción, pero que me está trayendo mucha alegría».

¿Qué buscaste mostrar en este EP?

Sinceramente no busqué mostrar nada. Todo fluyó muy natural. Las canciones nacen y nunca puedo identificar cuándo, dónde o cómo. Son espasmos. La creación es muy increíble. Me cuesta mucho identificar el proceso creativo y en general no busco, más bien encuentro o las canciones me encuentran a mí y me usan como canal de salida.

¿En qué se diferencia «Mapa» con «Amb el Cor» (2019)?

Creo que «Amb el Cor» surge de la necesidad de volver a conectar con la música más conscientemente. En ese momento me acababa de separar y había escrito «El duelo», y me dieron muchas ganas de grabarla. Cuando decidí hacerlo pensé que podía aprovechar y grabar algunas más, y por eso refloté algunas canciones viejas, que con Pedro (Cerván) les dimos un poquito más de vuelo. Eso es «Amb el Cor», una mezcla de momentos, épocas, musas inspiradoras varias. «Amb el Cor» significa «Con el corazón» en catalán; y medio que soy yo, que voy con el corazón en la mano por la vida. Son todas canciones de amor o de corazón roto, medio sincericidio. Me parece que en «Mapa» pude salirme un poco de esa burbuja y qué se yo, le escribí una canción a mi gato o hablé del punto G, y me animé a hacer un cover. Es radicalmente distinto, pero absolutamente mío.

¿Por qué decidiste que cada canción tenga un invitado?

Esa decisión también se dio naturalmente en el proceso de grabación y producción del disco. Le llevé a Pedro «Borde», que al principio se llamó «Soy», y después «Holograma» (Risas). Pero que terminó siendo «Borde» y al principio tampoco tenía en mente la participación de Paula. Pero cuando se me ocurrió grabar «Temblor» de Las Trampas (la banda de Pedro Cerván), me pareció que teníamos todo para hacerlo juntos, ya que grabábamos en su estudio. Él se copó y me encantó el plan de compartir, así que dije «epa, está bueno esto». Y así fue que pensé en invitar a Pau, que también me dijo que sí al toque.

¿Qué sentís que le aportaron a tu arte?

Paula le da una fuerza tremenda a «Borde», ella es única, la admiro y la quiero mucho. Gato (Javier Sisti Ripoll, de 107 Faunos) tiene un talento hermoso, le sacó un sonido muy especial a la Telecaster y su voz y sus maullidos eran lo que «Faro» necesitaba. Y a Pitucardi no lo conocía, pero Pedro me sugirió la colaboración; empecé a escuchar su música y me encantó. Creo que el juego de voces quedó buenísimo y le aportó una calidez absoluta a «Mapa».

¿Qué planes próximos tenés en tu agenda musical?

La idea es tocar, en la medida que la situación lo permita. Quizás algunas canciones en algún lugarcito en estos días, y prontamente espero poder hacer una presentación más formal de «Mapa», tal vez en alguna terraza o en algún espacio abierto, aprovechando estos días lindos. Tengo ganas de hacer algún video también y obviamente quiero que me sigan pasando cosas para poder seguir escribiendo. ¡Ah! Y una banda, quiero una banda que me acompañe. Me encantaría formar una banda de chicas. Así que chicas músicas, ¡ya saben!

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